Las historias de É.L.
sábado, 22 de septiembre de 2018
El fantasma que siempre aparece
Algunos dicen que la encuentran en su ropa, otra en sus pasatiempos e incluso, y es su forma más habitual, en su entorno social ya sean amoríos, familia o incluso amistades; aunque no es siempre así sino que la pierden gracias a estos elementos.
Yo, personalmente, la conocí nada mas empezar a socializar con otros seres de mi ámbito educativo, al principio teníamos una relación toxica, haciéndonos daño mutuamente. Hoy en día ella y yo tenemos una relación más estable, aunque eso no quita que de vez en cuando tengamos nuestras diferencias.
Hace tiempo me relacioné , aunque parezca raro, con otras personas que la conocían de distintas formas; uno la conocía en forma de locura, otro en forma de una felicidad fingida..., sin embargo nuestra "amistad" fue una simple formalidad; y en cuanto a las personas que no la conocen tan bien, la conocen gracias a la globalización de hoy en día; dotándola de una importancia que, irónicamente, en mi época no se le daba.
Antes comenté que al principio teníamos una relación tóxica, pero para mucha gente, que es por lo que es mayormente conocida, es una viuda negra, una maldición que si no se controla puede llegar a destrozar muchas vidas a parte de la tuya.
Esto último ha hecho que mucha gente no apruebe nuestra relación por miedo o incluso por desconocimiento, pero una vez caes en sus encantos ya no puedes dejarla, causando la pregunta de como puedo soportarla en sus mentes; a lo que respondo, y a modo de conclusión, que porque aun tengo pasión, ya que solo sabes que la has perdido cuando has perdido la pasión por respirar.
miércoles, 6 de junio de 2018
Sombras chinescas
Aún recuerdo el primer día que lo vi, curiosamente, era el funeral de mi abuelo y estaba consolando a mi padre por su gran perdida cuando, me fijé en la tumba de mis antepasado y vi encima de ella una sombra, ¡la cual tenía la forma de mi abuelo!.
Me quedé mirándola durante un rato, pero no hacía nada, solo se limitaba a observarnos y al final desapareció.Esa noche me dormí pensando que había sido una ilusión, pero que equivocado estaba.
Pasados unos días, al volver al instituto, me encontré con un horrible panorama, todos mis compañeros incluso los profesores, estaban siendo seguidos por sus sombras siendo imitados en cada gesto.
Me pasé casi toda la semana observándolas a ver si hacían algo hasta tal punto que acabé llamando la atención por mi extraño comportamiento. Al parecer, mis padres les habían avisado para que me llevaran con el orientador, la verdad es que Gabriel era majo, pero nunca me había referido a el como paciente.
Pasé otra semana hablando de ellas con ese hombre, sobre su comportamiento, lo que creía que eran...
Un día me hizo una pregunta muy curiosa que nunca me había planteado: "¿puedes ver tu sombra?", y como por un resorte se tratase me giré para comprobarlo y ahí estaba mirándome fijamente con esos ojos anaranjados como diciéndome que ya era hora que me fijara en él.
Todo el curso me dedique a hablar (o por lo menos intentarlo) con mi sombra; pero solo me respondía con su mirada fría y sin sentimiento y la verdad es que daba mucho miedo.
Pasaron los años, los curso, les quité importancia a esos oscuros seres, hasta que un día Gabriel me invitó a un grupo de orientación adaptado a mi "problema" al que asistí por la tarde.
Al llamar a la puerta empecé a oler a quemado y se oían un montón de voces detrás de la puerta: "¿tantas personas las ven pensé?", pero al entrar decidí no querer saberlo.
Dentro había un montón de personas encapuchadas en torno a un pentagrama con un montón de velas, empezaron a agarrarme, a tirar de mi al centro de la horrible pintada y cuando consiguieron tumbarme salió de entre todos ellos el asqueroso desgraciado de Gabriel.
Como un loco empezó a predicar contra mí llamándome hijo del demonio que debía ser sacrificado para quitarnos todos los males que nos perseguían y al final lo hizo.
La hoja la notaba fría en mi pecho, la vista se me iba nublando, todo empezaba a sonarme como un eco...
Me desperté pasado un rato, pero ya no estaba en la habitación todo estaba oscuro y no había nada en kilómetros, solo yo y alguien más.
- Hola.
- ¿Quién eres?
- Tanto tiempo intentando hablar conmigo y ¿ya no me reconoces?
- ¿Qué es este sitio?
- Es el limbo entre la vida y la muerte.
- ¿Y tu que haces aquí?¿No se supone que tu mueres conmigo?
- A eso viene el que este aquí. Te quiero ofrecer un trato. Esos desgraciados siguen ahí fuera, regocijándose de tu muerte, pero yo te ofrezco devolverles la "jugarreta".
- ¿A cambio de qué?
- A cambio de que me dejes utilizar tu cuerpo, solo para facilitar las cosas.
- ... No se...
- Te prometo que no te dolerá, de hecho esa ira que noto en tu interior desaparecerá- dijo extendiéndome la negra mano.
Me lo pensé y repensé hasta que al final le dí la mano. Lo siguiente que recuerdo fue que me desperté rodeado por los encapuchados y que de repente empezaron a mirarme horrorizado, pero me daba igual, sentía toda la ira fluyendo de mí cuando le oí decir en mi cabeza:"Déjamelo a mi" y ya no recuerdo nada más solo una pila de cadáveres en el pentagrama y su voz diciendo:"Lo has hecho bien pero aun queda gente".
Y desde entonces vago por aquí esperando a encontrarlos par descansar en paz y poder matarlos, ... y poder matarlos... después de todo, habríais acabado como yo.
miércoles, 23 de mayo de 2018
Grabando sombras
Que si “la alegría belleza cría”, que si “el buen alimento hace el
buen entendimiento”,...
¡Estoy hasta las narices, de los estúpidos refranes de mi compañero!
Bueno, voy a empezar con el informe.
Valladolid 2 de febrero de 2092
Hace dos días se produjeron una serie de asesinatos e infortunios en
el internado de máxima seguridad “Alejandro Dumas”, donde el sistema de
seguridad de las puertas y las vallas fallaron, dejando tanto a cuidadores como
a alumnos encerrados e incomunicados en el complejo.
Durante el rescate, encontramos a los
supervivientes y socorrimos a un joven con una crisis de ansiedad. Entre sus
pertenencias encontramos su móvil,
en el que había grabado un video-diario del incidente.
Dicho esto,
procedo a trascribir el video-diario y el interrogatorio que le hice en el
hospital.
Día 1:
No sé para qué hago esto, supongo que porque no hay nada más con lo
que entretenerme.
Todo ha sido muy raro, el internado se ha quedado sin electricidad, ni cobertura, y además, no nos pueden ayudar las
autoridades ¡vaya panda de inútiles! Y lo peor es que nos toca dormir aquí, ¿es
que esto puede ir a peor?
- ¿Qué?, si, si ahora lo apago.
Día
2:
No sé ni para que hablo, justo después de irnos a la cama, empezamos a
oír una risa espeluznante, casi demoníaca.
Ernesto nos dice que le demos todos los malditos móviles, porque no le
gustan ese tipo de bromas. A la mañana siguiente tampoco nos los devolvió, porque algún gracioso
escribió en la pizarra “tú serás el primero” para seguir la
broma.
Hemos estado intentando restablecer la corriente, pero no hay manera,
así que nos toca otra fría noche en este antro.
Día 3:
No sé qué decir…,
aún se me revuelven las tripas.
Hoy nos hemos levantado y no estaba Ernesto, así que pensamos que se
había ido a la cafetería, a desayunar,
pero nadie le había visto.
Al final fuimos en su búsqueda, hasta que le encontramos, y… perdón…
lo encontramos en la biblioteca, encima de una gran pila de libros,
ensangrentado y ¡¡sin garganta!! ¡¡se la habían arrancado a tirones!! Todos los
adultos intentaban tranquilizarnos, pero se les notaba que tenían más miedo que
nosotros, así que cerraron la habitación para que no entrara nadie.
A raíz de eso,
hemos estado especulando todos los de mi clase, sobre quien ha podido ser el asesino, pero no
hemos sacado nada en claro. Será mejor que me vaya a dormir.
Día 4
No sé lo que me pasa, debo de
estar todavía alucinado por el shock, pero es que parece que este sitio esté
maldito.
Justo por la noche, me despertó la misma risa que oímos anteayer, pero esta vez sonaba
fuera, así que desperté a Lucas para echar un vistazo. Y lo que vimos no
sabíamos si era real o no: era un ser de más de dos metros, hombros anchos,
casi en los huesos y entre toda esa masa negra, solo se veían unos ojos
naranjas chillones; pero desapareció tan rápido, como apareció.
Por la mañana no comentamos nada de lo que habíamos visto. Además, hemos recuperado la
corriente, pero los controles de las puertas siguen sin funcionar.
Estuve ayudando a Javier,
el profesor de TIC, a
arreglarlo; pero entonces la pantalla del ordenador se puso negra, y apareció
un mensaje: “¿Me recuerdas?”
Y justo debajo, la silueta de alguien. Parecía
un joven de mi edad, con el pelo rizado.
Yo no sabía lo que pasaba, pero
Javier estaba sudando y mirando la imagen como si del diablo se tratara. Al
final desconectó el ordenador y se fue de la habitación súper nervioso.
Día 5
- ¡Juro que no vuelvo a salir de esta
habitación!
Me quedé con la intriga de quien
podía ser esa silueta, así que pregunté a Javier, y este salió corriendo hacia
la sala de ordenadores sin decir ni pío.
Pasado un rato llamé a la puerta,
pero no contestaba, por lo que abrí la puerta… y la vi… era ella… la sombra le
estaba arrancando las manos a mordiscos y al final se las tragó, tirando su
cuerpo inerte contra los ordenadores. Se dio la vuelta para verme, era
horrible, tenía todo el cuerpo negro, unos ojos anaranjados, que podían ver tus propios miedos y unos
dientes totalmente blancos, por los que corría la sangre de su víctima.
Estuvimos un buen rato mirándonos,
sin hacer nada, hasta que
se empezó a reír como si todas las vidas humanas fueran inútiles. Y desapareció.
No se lo he contado a nadie, pero
creo que voy a fingir que estoy enfermo, para no salir de mi habitación.
Día 6
Todos han muerto, han aparecido en
el gimnasio, colgados y
sin músculos, solo unos sacos de huesos, solo quedamos nosotros… y lo peor es
que viene a por nosotros.
- Que… ¿qué pasa?
Interrogatorio
- Si no quieres, no te obligo a
hablar. Es comprensible, después de lo que te ha pasado. ¿Qué pasó ese día?
- Ella… apareció, abrió la puerta del
aula sin dificultad y entró.
- Si quieres parar, dímelo.
- No, no, da igual.
- Pues sigue.
- Entonces fue andando hacia
nosotros, a paso lento mientras gruñía, apartando los pupitres, acercándose a
mí hasta tener su cara frente a la mía y… y…
- ¿Qué?
- Su cara ¡¡era humana!! ¡¡era como
él!! la recuerdo con un miedo terrible, ¡¡era como él, pero muerto!! y…y...
- ¡¿Qué?!, ¡¿Qué pasó?!
- Me susurró al oído: Habríais acabado
como yo.
miércoles, 16 de mayo de 2018
¿Qué es esto?
En este blog publicare todas las historietas que se me ocurran para saber si a la gente le gustan y si son buenas. Espero que disfrutéis 👍.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)